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Bizcocho Vega Scorza

El arte de la gastronomía nace de la innovación, la combinación y las pruebas constantes. Solo así podemos llegar a elaborar creaciones con un carácter diferente, como un bizcocho con limoncello.

El arte de la gastronomía nace de la innovación, la combinación y las pruebas constantes. Solo así podemos llegar a elaborar creaciones con un carácter diferente, como un bizcocho con limoncello: añadir a una preparación repostera un licor pensado para el aperitivo ayuda a versatilizar nuestra cocina, a descubrir nuevos sabores y a incorporar matices distintos a recetas tradicionales. Salir del cascarón a base de ensayo y error hasta encontrar delicias como esta.

Preparar un bizcocho con limoncello no es complejo, pero sí muy satisfactorio. Especialmente si se utiliza un Vega Scorza, lo que aportará a nuestro postre todas las notas aromáticas y sabores de los auténticos limones ecológicos de la Vega Baja. Hay muchas maneras de hacerlo, pero estas son dos de las principales.

‘Emborracha’ tu bizcocho con limoncello

La manera más sencilla puede ser, simplemente, preparando un almíbar con el que ‘emborrachar’ un bizcocho ya preparado. Para ello, bastará con preparar en un cazo aparte ese baño con un dos vasos de agua, un vaso de limoncello y tres cucharadas soperas de azúcar. Dejaremos que reduzca y espese y lo verteremos directamente sobre el bizcocho ya preparado, sin llegar a sacarlo del molde. 

Una vez se enfríe, el bizcocho habrá absorbido la humedad, el dulzor y todas las notas del limoncello: quedará jugoso, con ese toque entre lo dulce y lo ácido y con todos los matices de los limones de la Vega Baja: una manera sencilla y rápida para, en pocos minutos, hacerle un upgrade tremendo a cualquier receta de bizcocho tradicional que preparemos. 

Incorporado directamente a la receta

El bizcocho con limoncello emborrachado es una forma muy rápida y fácil, pero si lo incorporamos directamente a la receta podremos obtener un sabor igual de poderoso sin necesidad de complicarnos más la vida. Aquí va la manera de hacerlo incluyendo el appetizer entre los ingredientes antes de la preparación.

Hay mil y una formas de hacer un bizcocho, lleven o no limoncello. Con huevo, sin huevo, con mantequilla, sin mantequilla, con leche o sin ella… En común tienen que, por norma general, los ingredientes secos y los húmedos no se mezclan hasta bien avanzado el proceso, ya que primero deben combinarse entre ellos, y esa es la clave para saber cómo utilizar el limoncello para hacer bizcocho. 

El procedimiento es sencillo: agregar el limoncello (alrededor de 35 gramos o unas 5-6 cucharadas soperas) a la mezcla de ingredientes húmedos. Un ejemplo puede ser un bizcocho con harina, azúcar, leche entera, mantequilla, huevos, levadura y el limoncello: con un robot de cocina o unas buenas manos, tendrás un delicioso postre en menos tiempo del que imaginas.

Un consejo extra: diluyendo azúcar glas con unas cucharadas de limoncello, podemos bañar el bizcocho por la parte superior y darle un glaseado original y espectacular. Lo importante es innovar, dejarse llevar por los matices y sensaciones en la cocina y atreverse con nuevas recetas que, como un bizcocho con limoncello, hagan que nuestro paladar siga aprendiendo y descubriendo cada día un poco más.

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